Un SOC 24/7 vigila tu seguridad sin parar: todos los días del año, también de noche, en fin de semana y en festivos. Con guardia, escalado y SLA de respuesta. No un panel que nadie mira cuando cierra la oficina.
Muchos proveedores dicen «24/7» y en realidad quieren decir «recogemos registros a todas horas». Recoger no es vigilar. La vigilancia 24/7 de verdad significa que, a cualquier hora, hay capacidad de detectar, decidir y actuar sobre lo que ocurre en tus sistemas, sin esperar a que abra nadie.
Eso se sostiene sobre tres cosas: monitorización continua que no se apaga nunca, una guardia de personas localizables fuera de horario y un escalado definido para que, cuando salta algo grave, se sepa exactamente a quién avisar y en cuánto tiempo. Sin esas tres piezas, el «24/7» es solo una etiqueta.
Los atacantes conocen los horarios de oficina mejor que nadie, y juegan en su contra. Buena parte del ransomware se lanza precisamente cuando no hay nadie: de madrugada, en fin de semana o durante un puente largo. No es casualidad. Es el momento en que una alerta puede pasar horas sin que la vea una sola persona.
Un correo cuela un acceso. Con vigilancia solo en horario, la alerta queda ahí. El atacante tiene todo el fin de semana por delante, sin prisa y sin testigos.
Empieza el cifrado masivo. Con un SOC 24/7, salta la detección, la automatización contiene y un analista de guardia entra en minutos. Sin él, lo descubres al llegar a la oficina.
Plantilla mínima, defensas igual. La exposición no se va de vacaciones. La vigilancia continua es lo único que cubre esos días en los que, si algo pasa, no hay nadie mirando.
La diferencia no es teórica: entre que una alerta salta a las tres de la mañana y se atiende al instante, o espera hasta las nueve, hay seis horas en las que un incidente pequeño se convierte en uno grave. En ciberseguridad, el tiempo es el daño.
Vigilar sin descanso con solo personas es carísimo e insostenible: harían falta turnos de noche llenos de analistas para no hacer casi nada la mayoría de las horas. Nuestra fórmula reparte el trabajo entre máquinas y personas, cada una en lo suyo.
La IA vigila e investiga lo rutinario. Sin descanso y sin cansarse, revisa cada alerta, descarta el ruido y prepara el caso para que, si hay que decidir, esté todo masticado.
La automatización (SOAR) contiene lo evidente. Cuando algo es claramente malicioso, aísla el equipo o corta el acceso al instante, a cualquier hora, sin esperar a que despierte nadie.
Los analistas de guardia entran en lo grave. Las personas se reservan para lo que pide criterio: el incidente serio, la decisión difícil, la crisis. Ahí es donde de verdad aportan.
Así el 24/7 deja de ser un lujo para grandes corporaciones y se vuelve viable también para una pyme o una industria. La capacidad es la de un SOC completo; lo que cambia es cómo se sostiene. Puedes ver cómo ponemos el SOC en marcha y qué reúne bajo un mismo techo.
«Estamos atentos» no es un compromiso; es una intención. En el plan 24/7 la vigilancia va acompañada de un SLA de respuesta: tiempos de reacción acordados por contrato para los incidentes críticos, con guardia continua detrás. Sabes en cuánto se atiende una alerta grave, esté fuera del horario o no, porque está escrito, no confiado a la suerte.
No inventamos aquí una cifra mágica: el nivel exacto se fija según tu entorno, tu criticidad y el servicio contratado. Lo importante es que exista y sea exigible. La página de planes detalla qué cubre cada nivel.
Seremos claros: el 24/7 es el nivel Premium de Sondriva. El plan base es 8x5, en horario laboral. Preferimos decírtelo antes que venderte un 24/7 que quizá no necesitas ni pagarías con gusto. No todo el mundo requiere vigilancia de madrugada; y quien la requiere, la requiere de verdad.
· Produces u operas fuera del horario de oficina (turnos, guardias, servicio continuo).
· Tienes infraestructura crítica o industrial que no puede pararse.
· Tu exposición a internet es alta o ya has sufrido intentos serios.
· Un cliente, un seguro o una norma (NIS2, ENS) te exige vigilancia continua.
· Tu actividad es de oficina y para cuando cierra la jornada.
· Tu exposición es contenida y tus activos críticos, pocos.
· Estás empezando a construir vigilancia y quieres dar el primer paso sin sobredimensionar.
· Prefieres arrancar en 8x5 y subir a 24/7 cuando tu realidad lo pida.
La buena noticia: empezar en 8x5 no te ata. Cuando tu exposición crezca, subir a la vigilancia 24/7 es cambiar de nivel, no rehacer el proyecto. Compara ambos en la página de planes, y si dudas cuál encaja, un diagnóstico te lo aclara.
No. La vigilancia 24/7 es el nivel Premium de Sondriva; el plan base es 8x5, en horario laboral. Lo decimos con claridad antes que prometer un 24/7 que no aplica a todos. Puedes empezar en 8x5 y subir cuando tu exposición lo pida. Ver los planes.
Guardia continua y un SLA de respuesta comprometido para los incidentes críticos: tiempos de reacción acordados por contrato, no «cuando alguien lo vea». El nivel exacto se fija según tu entorno y tu servicio; lo importante es que sea exigible.
Sí. La automatización y la IA trabajan sin descanso sobre lo rutinario, y ante un incidente grave se escala a un analista de guardia localizable a cualquier hora, sea de noche o en festivo. Nadie se queda mirando una pantalla en vano, pero siempre hay quien responda.
Sí. Empezar en 8x5 no te ata: subir a la vigilancia 24/7 es un cambio de nivel, no rehacer el proyecto. Muchas empresas arrancan en 8x5 y suben cuando su exposición o una exigencia normativa lo hace necesario.
Empieza por un diagnóstico de exposición gratuito. Te decimos con franqueza si te compensa el 24/7 o si el 8x5 es suficiente para ti hoy.